Sonido La Changa
El sonido de Ramón Rojo Villa, originario de Ciudad de México, actuó en Puebla desde sus primeros viajes. En la entrevista recuerda El Cuescomate.


Cuando Ramón Rojo Villa llevó Sonido La Changa a Puebla, llegó con una camioneta pequeña, cajones de sonido, trompetas y una luz giratoria. En una entrevista recordó un local lleno llamado El Cuescomate, en la colonia La Libertad. Ya había otros equipos allí; al principio, los visitantes de Ciudad de México fueron juzgados por el tamaño de su montaje.
El recuerdo de Rojo gira alrededor de lo que el equipo podía hacer, más que del espacio que ocupaba. Habló de una bocina grande para los graves y de su propia voz en el micrófono. La Changa nació en Tepito, en Ciudad de México, pero Puebla fue uno de los primeros lugares fuera de la capital donde tocó y encontró público.
Un sonido es más que una persona seleccionando discos: el nombre también puede designar al equipo y a quien lo maneja. Rojo contó que compraba discos colombianos, incluidas cumbias, para ponerlos en los bailes.
Puebla tiene sus propios sonideros. Sonido Famoso, dirigido por Jaime Guzmán, hizo popular una frase nacida de la reacción del público cuando ponía canciones románticas en los bailes. En 2025 el sonido poblano figuró junto a La Changa en un cartel del Centro Expositor de la ciudad.
El micrófono puede convertir el baile en una conversación. En una actuación de 2025 en la vecina San Pedro Cholula, Famoso mezcló cumbias con saludos a familias y agrupaciones locales. Guzmán cuenta que su propia frase nació de los asistentes que protestaban, medio en broma, cuando una canción romántica les removía recuerdos. La voz sobre los discos da a ese público concreto un lugar en la actuación.
Otro recorrido musical por la zona lleva al rock. Un directorio de producciones independientes poblanas documentó grupos e incluyó un CD a finales de los años noventa. La cercana Cholula desarrolló sus propios puntos de encuentro: Pulque para Dos, abierto en 2000, se convirtió en referencia de la escena rockera de Puebla y Cholula. Está en otro municipio, pero su historia forma parte de las conexiones entre ambas escenas vecinas.
Estos lugares y bailes no describen toda la música de la ciudad. Muestran a músicos, selectores y público creando espacios propios: un equipo que entra en un salón lleno, un grito al que responden los bailarines y un pequeño foro independiente donde podían tocar las bandas.
Los discos que seleccionan los sonideros también pueden estar hechos por músicos de su propia ciudad. Grupo Soñador, formado por los hermanos Alberto y Ricardo Tlahuetl en Puebla en 1998, se vinculó a la cumbia sonidera y a «El paso del gigante». La relación del grupo con el barrio de Xonaca da a la pieza otra dirección local, junto a los sonidos que ponen música en los bailes.
La canción viajó más allá de Puebla con la banda. Un programa de concierto en Los Ángeles la identificó después como uno de sus éxitos, mientras un reportaje poblano describió una nueva colaboración grabada alrededor de la pieza. El recorrido de los músicos del barrio a un disco que suena en bailes y escenarios de otros lugares hace visible la relación entre un sonido y su repertorio: los selectores necesitan grabaciones de músicos, y esos discos encuentran nuevos públicos en la pista.
En el vecino municipio de San Andrés Cholula, Hugo Puig abrió Pulque para Dos en junio de 2000. Su primera sede había sido un estacionamiento. Puig reunió dos pasiones, el pulque y el rock, en un espacio que también acogía teatro, poesía y pintura. Llamó a esa combinación «Pulrock». El nombre del local venía de un danzón interpretado por Los Xochimilcas, uniendo un repertorio de baile anterior con un nuevo punto de encuentro.
Para su primer aniversario, el cartel incluyó al grupo poblano Vachamata junto a bandas de reggae como Rastrillos y Antidoping. Puig explicó a Nexos que apoyar a los grupos locales era importante para él, aunque en el mismo escenario tocaran músicos de otros lugares. Después pasaron por allí artistas mexicanos como Austin TV y Ely Guerra y visitantes como Los Pericos. El público llegaba de estados vecinos, además de desplazarse entre Puebla y Cholula para verlos.
Una noche memorable no siempre salía según lo previsto. En abril de 2006 una tormenta retrasó durante horas a La Maldita Vecindad; Puig recordaba haber intentado calmar al público impaciente antes de que dejara de llover y tocara el grupo. El foro cambió de dirección a lo largo de su historia y la pandemia trajo otra interrupción. En 2021 Puig contó que vendía pulque a otras ciudades para sostener su trabajo. Estos episodios muestran, junto a los nombres de los artistas, el esfuerzo necesario para mantener abierto un escenario independiente.
El sonido de Ramón Rojo Villa, originario de Ciudad de México, actuó en Puebla desde sus primeros viajes. En la entrevista recuerda El Cuescomate.
El sonido poblano de Jaime Guzmán pone cumbia y otras músicas para bailar.
Ver: Sonido Famoso en Palmarito Tochapan, estado de Puebla, 2025
Grupo de cumbia sonidera formado en Puebla en 1998 por Alberto y Ricardo Tlahuetl.
Una cumbia asociada al grupo poblano y a su público de baile.
Lugar de baile histórico en La Libertad, recordado por Ramón Rojo; no se ha establecido su situación actual.
Foro independiente abierto en 2000 en la vecina Cholula, vinculado a la escena rockera de Puebla y Cholula; conviene comprobar su situación actual antes de visitarlo.